miércoles, 07 de marzo de 2007
Tardes decadentes
Y es que cada día estoy más convencido que la programación reinante en nuestras tardes es, cada día que pasa, más decadente.
Algunos espacios, los más prolongados en el tiempo, se han convertido en auténticas caricaturas de lo que un día llegaron a ser. Los más recientes quizás no hayan tenido tiempo suficiente de llevar a cabo esta transformación, aunque van en camino.
Sus contenidos han pasado a ser cada vez más grotescos e incluso poco originales, sustituyendo poco a poco la fórmula con la que empezaron, mucho más entretenida y sana que la actual.
Demasiado habitual se ha hecho, ver a colaboradores ocupando puestos de periodistas sin tan siquiera tener la formación que por ello se requiere. Motivos por los que están ahí? descaro y lenguas afiladas dispuestas a despellejar a quien sea. Suficiente.
Si es que en el fondo, estudiar una carrera de periodismo va a resultar una pérdida de tiempo si el objetivo es dedicarse a la prensa rosa.
Pero tampoco vamos a culpar "sólo" a los que dan la cara. En el fondo "trabajan" (¿?) para ganarse la vida aunque de bien seguro que ya la tienen más que resuelta la mayoría...
¿Quién se encarga de decidir los contenidos a tratar en dichos programas? ¿qué mente privilegiada elige hablar día si y día también de malos tratos, corrupción e infidelidades, y lo permite en horario protegido? no sé de quienes se trata, pero a veces pienso que deben tener menos sentimientos que una piedra. Estos espacios son cada día más crueles, más indigestos y más insoportables. ¿Cuándo van a poner remedio? ¿o es que van a seguir dejando que se hundan en la misma mierda que cada día remueven?
No entiendo como pueden creer que a los espectadores nos resulta agradable ver siempre a los mismos sentados en un corrillo, contando chismes sin el más mínimo interés, removiendo el pasado de personajes independientemente de si viven o murieron 20 años atrás o incluso dirimiendo sus propios conflictos en vivo y directo.
Desde luego hay que tener mucho estómago para verlo día tras día y hay que reconocer que quienes lo hacen, tienen mucho mérito. Y capacidad de aguante, claro.
En fin, siguen con su actual juego de despropósitos, en el que parece que el objetivo sea el de hacerlo peor que ayer, pero mejor que mañana. Así será mientras sigan convencidos que la gente les ve cada día porque lo que hacen gusta. ¿No se han parado a pensar que la audiencia está ahí porque no dispone de alternativas realmente buenas y de nivel?
Que reflexionen de una vez y se den cuenta cuáles son los motivos que los están sumiendo en la más profunda decadencia y que los están llevando a una autodestrucción, televisada en directo y por capítulos tarde tras tarde. Que lo hagan pero ya. No sea que pronto ya ni me plantee la necesidad de encender un televisor en toda la tarde. Y es que ya me decían de pequeño que la tele atonta y cada vez veo más claro que tenían razón.
Tags: Porgramación, tarde, malos contenidos

