Vida cotidiana

sábado, 03 de marzo de 2007

Morbo e información. Mejor por separado.

¿Cuántas veces hemos oído hablar en televisión de la Operación Malaya? hemos perdido la cuenta, seguro. Pero...¿cuánto se ha hablado por ejemplo, del tema de Andraig, en Mallorca? sólo en los telediarios y quizás en algún reportaje de investigación, pero siempre el máximo rigor y seriedad. No podría -o no debería- ser de otra manera.

Con esto quiero mostrar mi idignación con el trato que se da a la Operación Malaya. No es que no merezca atención mediática. El asunto es muy serio, no hace falta conocer detalles para ver que lo es. Se ha jugado con el dinero de todo un pueblo. Lo que sucede es que precisamente eso a veces parece lo menos importante para quienes nos "informan".

Exacto, me refiero a la información que ofrecen los muchos -puede que demasiados- programas de corazón que llenan día a tras día y a todas horas nuestras pantallas de televisión.
Pretenden hacernos creer, aferrándose a un uso improcedente del derecho a la información que ellos, como periodistas que son, deben tener a la gente al corriente de lo que sucede en ese paraíso de la corrupción en el que se ha convertido Marbella.

Pero la realidad acaba siendo muy distinta. Empiezan hablando de unas comisiones por aquí, unas detenciones por allá y en eso queda todo. Una vez surge el nombre de Isabel Pantoja, toda corrupción posible queda en segundo término. La cantante, que personalmente ni fu ni fa es, de largo el personaje más maltratado en este país, mediáticamente hablando. ¿Llegará el día en que no salga el nombre de esta mujer en estos programas para ser azotado y vilipendiado por las lenguas viperinas de sus colaboradores? ¿Por qué se empeñan a menudo en hacer partícipes a la audiencia de sus odios a la tonadillera? ¿Y a mi que me importa la relación de esta señora con el ex alcalde, ahora en prisión, si va a visitarlo o no? ¿es eso informar sobre la Operación Malaya, o sacar rumorología, al precio que sea, únicamente por cumplir con unas más que discutibles directrices del programa en cuanto a sus contenidos?

Y aquí viene lo que comentaba al empezar mi artículo...¿Qué pasa con otros casos como Andraig? ¿Por qué estos programas que sienten el deber de informarnos de la Operación Malaya no lo sienten igual con asuntos muy similares? está claro, a Andraig le falta alguien como Isabel Pantoja. Mientras no la tengan, a ojos de estos informadores, dejan de existir.
Que no se les olvide. Marbella no es ningún culebrón. Marbella es un pueblo que necesita que la justícia, independiente, actúe cuanto antes y devuelva lo mucho que unos pocos se llevaron.

No descubriremos nada si decimos que hay programas que han sufrido, a raíz de estos temas, una peligrosa metamorfosis. A peor, claro está, hasta que acaben desapareciendo víctimas de estas extrañas y particulares formas que tienen de encauzar el derecho a la información.

Tags: Marbella, corrupción, Isabel Pantoja, programas de corazón

Comentarios

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  • Fecha: lunes, 05 de marzo de 2007
  •  | 
  • Hora: 11:25

Autor: jonyandrhe

Veo que tienes un nuevo blog. Felicidades en tu nuevo proyecto. Un saludo.

  • Fecha: lunes, 05 de marzo de 2007
  •  | 
  • Hora: 15:39

Autor: Silver_3.1

Gracias amigo. A parte del fútbol mis inquietudes me demandaban escribir sobre otros temas muy variados. Me gusten, me disgusten, me diviertan, me sorprendan... Participa cuando quieras! Un saludo Guiño