miércoles, 28 de febrero de 2007
Una llamadita antes de acostarse...
El otro día analizaba el uso televisivo del polígrafo como un elemento que estaba de moda. No es el único. En este caso no responde el tema a un aparato tan complejo, sino que se trata de un nuevo género que se ha asentado en nuestras madrugadas. Son varias cadenas las que han apostado por esta fórmula. Son los concursos conocidos como CallTV
Suelen ser espacios que guardan un enrome parecido entre sí se emitan por donde se emitan. De hecho, la fórmula es compartida por todos. Acostumbran a ser relativamente cortos de duración. A su cargo gente joven, chicos y chicas de 20 y tantos que buscan hacerse un sitio en este mundo tan complejo de la tele.
Para ellos el CallTV se ha convertido en el trampolín que les permita dar el salto.
Reconozco que no soy adicto a estos programas pero los he llegado a ver muy de vez en cuando. Puede ser monótono, sí, pero entretiene más que ver anuncios de teletienda o qué te dice tu horóscopo.
Por ahora nunca he tenido la tentación de llamar. No es que vaya sobrado de dinero. De hecho, los euros que dicen entregar no me irían nada mal ahora mismo, pero debo admitir que aún soy bastante incrédulo sobre cómo funcionan estos programas.
Reparten -¿o debería decir "dicen repartir"?- miles de euros noche tras noche, los siete días de la semana.
Pero eso no es suficiente para que deje de verlo como un engañabobos o en cualquier caso como algo que se aprovecha de las debilidades de algunas personas.
Los juegos cambian más que los peinados de Aramís Fuster y sus reglas no acaban de ser claras y no porque sus presentadores no sepan explicarse bien ni lo intenten.
La última consiste en adivinar el concursante la palabra que tienen los conductores del programa dentro de un sobre. Claro está, que si la adivinan será al final del programa, cuando a base de llamadas y SMS hayan vaciado los bolsillos de la gente y tengan con qué pagar dicho premio.
¿Y si lo adivinaran al principio? cabe la posibilidad, pero yo la descartaría. ¿Por qué no enseñan por lo menos que dentro del sobre hay sólo un papel? yo a veces dudo.
Y para colmo no cesan de poner cronómetros que en ocasiones cuentan cada 2 segundos como 1 solo...
Vamos, que este género televisivo aún alberga, a mi modo de ver, algunos puntos no muy claros. Pero eso no parece importar mientras siga habiendo personas inocentes e ingenuas que estén dispuestas a poner su granito de arena -en forma de SMS- para que este entretenido disparate siga llegando a nuestras pantallas cada madrugada.
Suelen ser espacios que guardan un enrome parecido entre sí se emitan por donde se emitan. De hecho, la fórmula es compartida por todos. Acostumbran a ser relativamente cortos de duración. A su cargo gente joven, chicos y chicas de 20 y tantos que buscan hacerse un sitio en este mundo tan complejo de la tele.
Para ellos el CallTV se ha convertido en el trampolín que les permita dar el salto.
Reconozco que no soy adicto a estos programas pero los he llegado a ver muy de vez en cuando. Puede ser monótono, sí, pero entretiene más que ver anuncios de teletienda o qué te dice tu horóscopo.
Por ahora nunca he tenido la tentación de llamar. No es que vaya sobrado de dinero. De hecho, los euros que dicen entregar no me irían nada mal ahora mismo, pero debo admitir que aún soy bastante incrédulo sobre cómo funcionan estos programas.
Reparten -¿o debería decir "dicen repartir"?- miles de euros noche tras noche, los siete días de la semana.
Pero eso no es suficiente para que deje de verlo como un engañabobos o en cualquier caso como algo que se aprovecha de las debilidades de algunas personas.
Los juegos cambian más que los peinados de Aramís Fuster y sus reglas no acaban de ser claras y no porque sus presentadores no sepan explicarse bien ni lo intenten.
La última consiste en adivinar el concursante la palabra que tienen los conductores del programa dentro de un sobre. Claro está, que si la adivinan será al final del programa, cuando a base de llamadas y SMS hayan vaciado los bolsillos de la gente y tengan con qué pagar dicho premio.
¿Y si lo adivinaran al principio? cabe la posibilidad, pero yo la descartaría. ¿Por qué no enseñan por lo menos que dentro del sobre hay sólo un papel? yo a veces dudo.
Y para colmo no cesan de poner cronómetros que en ocasiones cuentan cada 2 segundos como 1 solo...
Vamos, que este género televisivo aún alberga, a mi modo de ver, algunos puntos no muy claros. Pero eso no parece importar mientras siga habiendo personas inocentes e ingenuas que estén dispuestas a poner su granito de arena -en forma de SMS- para que este entretenido disparate siga llegando a nuestras pantallas cada madrugada.
Tags: CallTV, madrugadas, juegos, dinero

