viernes, 23 de febrero de 2007
El remedio, peor que la enfermedad
Tengo una adicción. No, no tomo drogas, ni fumo ni siquiera bebo salvo en mometos de celebración, como puede hacerlo cualquiera. Nada del otro mundo, verdad? Sin embargo tengo una adicción. ¿Si me preocupa? no en demasía. Podría ser peor, lo digo convencido, mucho más cuando leo lo que sucede en otros países: En China la adicción a internet se cura a golpe de electroschok
En efecto, mi addicción es a internet. Matizo pero, que puedo vivir sin estar frente al ordenador. Si, me relaciono con personas, más que con teclados, ratones o monitores de pantalla plana. Y espero seguir así por mucho tiempo.
A mi este tema de las adicciones me merece un trato muy acurado y preciso. No quiero que se entienda que frivolizo con ello, simplemente trato de afrontar una notícia con una pizca de humor. Mejor ver el lado divertido que no quedarse con el dramático si es que lo tiene.
Volviendo al tema de las adicciones, todas ellas implican una determinada esclavitud. Todos lo sabemos, los que las sufren de una forma más cruel y los que no. Absorven a las personas y les crean dependencia. Deterioran en ocasiones sus relaciones con el entorno más próximo.
En este caso no es que sea menos peligrosa la adicción. Lo puede ser y mucho si se lleva a extremos a los que nunca se debe llegar. Vamos, que es relativo y cada caso merecería un tratamiento distinto. Es por eso que me asombra el artículo sobre cómo se trata este asunto en China.
Me asusta incluso que se hable del tema como una epidemia. Eso a mi modo de ver, es mezclar churras con merinas. Una epidemia responde a un problema mucho, muchísimo más grave y no se puede poner al mismo nivel que el vicio a internet.
Lo tildan de grave amenaza social. ¿A qué tienen miedo? ¿realmente creen que llegaremos a un día en que no nos demos ni los buenos días si no es a través del msn o de cualquier chat?
¿No es acaso una excusa para justificar lo que parece una estafa en toda regla, hipotecando a familias para que sus hijos acaben recibiendo calambrazos con los que presuntamente se les va a curar?
¿Es esa la mejor manera de concienciar a la población joven de China de que es mejor estar acompañado de familia y amigos antes que de Google y Yahoo?
A mi, sinceramente, estos métodos no me parecen ni de lejos, los más correctos. Es como el que quiere matar moscas a cañonazos. Una soberana tontería sin sentido. Sería recomendable poner este asunto en manos de profesionales, pero de los de verdad. No vaya a ser que este acabe siendo uno más de esos casos en el que el remedio es peor que la enfermedad.
En efecto, mi addicción es a internet. Matizo pero, que puedo vivir sin estar frente al ordenador. Si, me relaciono con personas, más que con teclados, ratones o monitores de pantalla plana. Y espero seguir así por mucho tiempo.
A mi este tema de las adicciones me merece un trato muy acurado y preciso. No quiero que se entienda que frivolizo con ello, simplemente trato de afrontar una notícia con una pizca de humor. Mejor ver el lado divertido que no quedarse con el dramático si es que lo tiene.
Volviendo al tema de las adicciones, todas ellas implican una determinada esclavitud. Todos lo sabemos, los que las sufren de una forma más cruel y los que no. Absorven a las personas y les crean dependencia. Deterioran en ocasiones sus relaciones con el entorno más próximo.

En este caso no es que sea menos peligrosa la adicción. Lo puede ser y mucho si se lleva a extremos a los que nunca se debe llegar. Vamos, que es relativo y cada caso merecería un tratamiento distinto. Es por eso que me asombra el artículo sobre cómo se trata este asunto en China.
Me asusta incluso que se hable del tema como una epidemia. Eso a mi modo de ver, es mezclar churras con merinas. Una epidemia responde a un problema mucho, muchísimo más grave y no se puede poner al mismo nivel que el vicio a internet.
Lo tildan de grave amenaza social. ¿A qué tienen miedo? ¿realmente creen que llegaremos a un día en que no nos demos ni los buenos días si no es a través del msn o de cualquier chat?
¿No es acaso una excusa para justificar lo que parece una estafa en toda regla, hipotecando a familias para que sus hijos acaben recibiendo calambrazos con los que presuntamente se les va a curar?
¿Es esa la mejor manera de concienciar a la población joven de China de que es mejor estar acompañado de familia y amigos antes que de Google y Yahoo?
A mi, sinceramente, estos métodos no me parecen ni de lejos, los más correctos. Es como el que quiere matar moscas a cañonazos. Una soberana tontería sin sentido. Sería recomendable poner este asunto en manos de profesionales, pero de los de verdad. No vaya a ser que este acabe siendo uno más de esos casos en el que el remedio es peor que la enfermedad.
Tags: Adicción, internet, China, electroschok

